Comunidad Vinculada – El Tercer Contribuyente



Por Dra. Cecilia Barrios - Dr. René Francisco Berraz Montyn

A los fines de lograr una vasta compresión de la figura de referencia, y sin desconocer el cabal conocimiento sobre los distintos conceptos de "La Seguridad Social" que imperan en el ámbito receptor de la presente publicación, nos vemos en la necesidad de refrescar los conceptos, con el objeto de lograr un mayor entendimiento sobre la figura de: "La Comunidad Vinculada – El Tercer Contribuyente".

En tal orden de ideas, la doctrina más calificada ha conceptualizado a la Seguridad Social, y tiene dicho que el concepto de la misma se ha ido elaborando y perfeccionando a lo largo de la historia de la humanidad, teniendo su arraigo en el hecho de la concentración humana (en su sentido primitivo), lo que trajo aparejado también el surgimiento de múltiples relaciones que creaban "necesidades" o "intereses" de diversa índole que no podían ser satisfechos en forma individual.

Seguridad Social

Desde la antigüedad, en las sagradas escrituras, en el antiguo testamento, encontramos un sinnúmero de referencias a la necesidad de proteger a los necesitados. Así, aparecen formas solidarias de protección, como producto espontáneo de grupos, que, aunando esfuerzos, socorrieron a los individuos que estaban afectados por alguna necesidad determinada de antemano o que debían satisfacer algún interés también prefijado.

Con el paso del tiempo y en forma estructurada, la Seguridad Social como actividad estatal, aparece en los años 80 del XIX, cuando el prusiano canciller Bismark inicia una etapa característica que aún hoy perdura: el estado intervenía para cubrir contingencia (accidente de trabajo) como gran asegurador, cuyas primas eran afrontadas por los empleadores y trabajadores; y así nace el seguro social.

Este incipiente concepto de seguridad social, se perfecciona con el tiempo a tal punto que entra a formar parte de la expresión política general del estado y así adquiere su denominación "social".

Paulatinamente se comienza a elaborar un lenguaje propio, a definir conceptos, a clasificar instituciones, e incluso a crear una metodología propia no solamente en el marco teórico y técnico, sino en las realizaciones concretas.

Es así como hoy se puede afirmar que la Seguridad Social conforma una parte preponderante de las políticas del Estado, un conjunto de principios y de elementos técnicos creados para lograr el fin supremo, que es el reconocimiento de la dignidad de la persona humana y su consiguiente resguardo en todas las condiciones de la vida.

A partir de esta línea de ideas, se estructuran los sistemas de seguridad social.

El común denominador de la financiación de dicho sistema es la solidaridad comunitaria.

Juan José Etala, luego de afirmar que: "no es tarea simple determinar el concepto y el contenido de nuestra materia", la define por su objeto y expresa: "su objeto es crear en beneficio de todas las personas, especialmente de los trabajadores, un conjunto de garantías contra un determinado número de eventualidades susceptibles de reducir o suprimir su actividad".

La Previsión Social es un subsistema de la Seguridad Social, que en nuestro país tiene por objeto (entre otras) la cobertura de las contingencias de: vejez, invalidez, orfandad y viudez.

Este subsistema está caracterizado por el hecho de ser contributivo, dado que se accede a las prestaciones luego de haber reunido ciertos requisitos establecidos por la ley, entre los cuales se encuentra la obligación de contribuir.

Seguridad Social

El adjetivo social dice, a las claras, que el que debe mirar para el futuro no es el individuo sino la sociedad entera, de allí que en materia de seguridad social la previsión social presupone una actitud solidaria de la sociedad para con sus miembros, actitud dentro de la cual se encuentra comprendida la comunidad vinculada.

Integran dicha comunidad, todos aquellos (personas físicas, jurídicas y/o de cualquier naturaleza), que sirviéndose de la labor profesional de los afiliados a las Cajas Previsionales para Profesionales, obtienen un beneficio concreto (y cuantificable), que fundamenta la carga contributiva genuina que se les exige en beneficio del sistema.

A los efectos de una cabal comprensión de los conceptos, aplicamos la analogía y decimos que el paciente y/o comitente y/o cliente, es el denominado (analógicamente) "empleador" del profesional y, producto de ello, debe contribuir al sistema.

Similar fundamento, con más al beneficio concreto, especifico, diferenciando y cuantificable antes mencionado, impone la obligación de contribuir (de la comunidad vinculada) al sistema previsional, contribución de naturaleza genuina de los fondos previsionales de las Cajas, cuyo objeto radica en el mejoramiento de las prestaciones establecidas. (haber previsional, beneficios sociales y asistenciales, por ejemplo)

Son muchas las Cajas de Profesionales del país que han avanzado en este proceso y han tenido existo en la implementación del mismo, lo expuesto remarca que no estamos planteando una idea de debate sobre su viabilidad jurídica (punto que ha sido zanjado por la CSJN).

Bajo el entendimiento imperativo que nos impone la realidad, estamos convencidos de que debemos arbitrar todos los medios necesarios y conducentes para garantizar la subsistencia y continuidad de dicho subsistema (Previsión) y es a partir de allí que afirmamos enérgicamente que las entidades previsionales para Profesionales (Cajas) no solo se nutren de los aportes de sus afiliados, sino que – válidamente – se impone el deber de contribuir a terceros, por formar parte de la comunidad vinculada.

Por ello estamos convencidos de que la implementación de la comunidad vinculada (en su máxima expresión) permitirá acrecentar los beneficios previsionales otorgados por las Cajas Previsionales.

Debemos aunar esfuerzos para su efectivizacion en todos los sistemas previsionales del país.

Conforme hemos expuesto la justicia ha tomado posición en cuanto la viabilidad (constitucionalidad) de la comunidad vinculada, y ha reafirmado dicha postura con el paso del tiempo, de manera tal que entendemos resulta obligación de todos los interesados, trabajar incansablemente para lograr su efectiva incorporación, implementación y efectiva aplicación.

Los sistemas previsionales del mundo se encuentran próximos a una crisis terminal si no efectuamos inmediatamente un importante viraje en cuanto la política institucional que los impulsa, y es justamente ese viraje el que proponemos con la implementación del "tercer contribuyente" en su carácter de componente genuino y necesario para la subsistencia de los Sistemas previsionales, en la totalidad de las legislaciones previsionales.