Cáncer de Colon y Recto



El cáncer de colon y recto, también llamado cáncer colorrectal, es el término usado para describir tumores malignos en el colon y el recto. El colon y el recto son parte del intestino grueso del sistema digestivo, comúnmente llamado tracto gastrointestinal. Típicamente el colon es la porción superior del intestino grueso, y mide unos 5 o 6 pies (1,5 a 1,8 m); el recto es la parte inferior, ubicada sobre el ano, y mide unas 5 a 7 pulgadas (13 a 18 cm).

En los Estados Unidos, el cáncer colorrectal es el tercer tipo más común de cáncer. Sin embargo, gracias a mejores pruebas que permiten la detección temprana, cuando el cáncer se puede tratar fácilmente, el número de muertes a causa de esta enfermedad ha disminuido. La actividad física y una buena alimentación se asocian con una menor incidencia de cáncer colorrectal. En los Estados Unidos se diagnostican aproximadamente 150 000 casos de cáncer de colon y recto todos los años.

Generalidades de las opciones de tratamiento

Las opciones de tratamiento del cáncer colorrectal dependen de la etapa del tumor, es decir, cuánto se ha diseminado o a qué profundidad ha llegado en la pared intestinal y otros tejidos así como también si se ubica en el colon o en el recto. En general los pacientes que sufren cáncer de colon reciben quimioterapia luego de la operación si el ganglio linfático es positivo. Los pacientes que tienen ganglios positivos o tumores que se extienden en los tejidos grasos que rodean al recto reciben quimioterapia y radiación, comúnmente antes de la cirugía. El tratamiento también depende de la edad, la historia clínica, el estado de salud general del paciente y su tolerancia a ciertos medicamentos y tratamientos.

Algunas opciones estándares son:

Colectomía parcial (también llamada resección intestinal parcial): Se quita el tumor y tejido normal en ambos lados del área afectada del colon. Luego el cirujano vuelve a conectar las partes sanas del colon. A veces el médico debe hacer una colostomía temporal, que es una abertura para recoger los desechos sólidos del intestino en una bolsa que el paciente lleva fuera del cuerpo, hasta que el tejido haya sanado. A veces la colostomía es permanente.

Cirugía laparoscópica o de "bocallave": A través de incisiones en la pared abdominal, se inserta en el abdomen pequeños instrumentos tubulares y una diminuta cámara que le muestra imágenes al cirujano en una pantalla, para que pueda cortar una gran sección del intestino y del tejido adyacente llamado mesenterio.

Radioterapia: Radiación de alta energía para matar las células cancerosas. La radioterapia se puede usar junto con la cirugía como terapia definitiva, o se puede usar para reducir los síntomas (tratamiento paliativo) del cáncer colorrectal como dolor, sangrado u obstrucción. Por lo general, uno de los siguientes procedimientos de radioterapia pueden aplicarse para tratar el cáncer colorrectal.

La radioterapia de haz externo (EBT): Un método para entregar un haz de rayos X de alta energía al sitio del tumor. El haz se genera fuera del paciente (por lo general mediante un acelerador lineal) y si dirige al sitio del tumor. Dichos rayos X pueden destruir las células cancerosas y la planificación cuidadosa del tratamiento permite dejar a los tejidos normales circundantes sin mayor efecto. Ver la página de Radioterapia de haz externo para mayores detalles.

La braquiterapia es la ubicación temporal de material radiactivo en el organismo, generalmente utilizada para aportar una dosis adicional (o estímulo) de radiación en la zona del lugar de la escisión. Consulte la página Braquiterapia para obtener mayor información. La braquiterapia se usa en raras ocasiones.

Quimioterapia: Medicamentos intravenosos u orales para matar las células cancerosas. La quimioterapia a menudo se administra para reducir la probabilidad de que el tumor reaparezca en otra parte del cuerpo. Al igual que la radioterapia, la quimioterapia puede aliviar los síntomas y prolongar la vida de los enfermos en quienes el tumor se ha diseminado. Habitualmente se administra con el tiempo y se alternan períodos con y sin tratamiento; esto alivia los posibles efectos secundarios como alteraciones de los recuentos celulares, fatiga, diarrea, llagas en la boca y afección del sistema inmunológico.

Cómo elegir la mejor opción

Usted depende de la información que le da el equipo médico que le atiende. Por lo general los pacientes reciben un tratamiento específico porque el oncólogo, después de analizar toda la información disponible y el estado del paciente, ha decidido que esa es la mejor forma de tratar el cáncer.

Si va a recibir radioterapia, el radioncólogo determinará la cantidad de radiación que necesita, a qué partes del cuerpo hay que administrarla, y cuántas dosis serán necesarias.

Necesidad de radioterapia después de la cirugía

La radioterapia se puede usar para reducir el tamaño del tumor antes de extirparlo, o para destruir las células que puedan haber quedado después de la cirugía.